Portafolio digital: una iniciativa para conectar evidencia, reflexión y práctica pedagógica 

31 de agosto de 2026

Fortalecer las competencias digitales de estudiantes y tutores y, al mismo tiempo, mejorar el acompañamiento durante las prácticas pedagógicas es el propósito del proyecto “Desarrollo de competencias digitales en estudiantes y tutores para la gestión del portafolio digital”, iniciativa Tech4EDU liderada por las académicas Patricia Alarcón Abarca y Javiera Herrera Pujado, de la Facultad de Educación de la Universidad Central. 

La propuesta se desarrolla en la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial, en las asignaturas Práctica Intermedia I y II, y utiliza Google Sites como soporte para construir un portafolio que permita organizar evidencias, reflexionar sobre la experiencia y fortalecer la comunicación entre quienes acompañan el proceso formativo.

Cuando disponer de la tecnología no es suficiente 

El proyecto nace a partir de una experiencia previa desarrollada en Tech4EDU, que permitió identificar que estudiantes de segundo año presentaban dificultades para gestionar autónomamente su portafolio digital durante el prácticum. Esta brecha limitaba su potencial pedagógico y tendía a concentrar su uso en el almacenamiento de evidencias.  

La experiencia también permitió reconocer desafíos asociados a la curación de contenidos, el uso de hipervínculos, la gestión de privacidad y el acompañamiento requerido para avanzar hacia funciones más complejas. A partir de este diagnóstico, el equipo puso el foco no solo en la herramienta, sino también en las competencias necesarias para utilizarla con un propósito formativo.  

Para abordar esta necesidad, la propuesta contempla talleres, orientaciones técnico-pedagógicas y espacios de acompañamiento destinados tanto a estudiantes como a tutores. 

Un espacio compartido para mirar la práctica 

Uno de los principales desafíos del proyecto es que el portafolio deje de responder únicamente a una lógica de cumplimiento y pueda convertirse en un espacio donde el estudiante documente, analice y reflexione sobre lo que ocurre durante su práctica pedagógica.  

En este proceso adquiere especial relevancia la participación de la tríada formativa compuesta por el estudiante, el tutor académico y el docente guía. La incorporación sistemática de retroalimentación permite que el portafolio haga visible no solo el producto final, sino también las decisiones pedagógicas, los aprendizajes y la construcción progresiva de la identidad profesional. 

La experiencia previa mostró que una participación más activa de quienes acompañan al estudiante puede facilitar una retroalimentación oportuna, favorecer la identificación de necesidades de apoyo y fortalecer la comunicación durante el prácticum.  

Hacer visible cómo progresa el aprendizaje 

La iniciativa cuenta con experiencias de implementación durante 2024 y 2025 con estudiantes de distintos niveles de Pedagogía en Educación Diferencial y proyecta su continuidad durante 2026. Los antecedentes recopilados muestran una valoración positiva del portafolio para organizar evidencias, acompañar el proceso y favorecer la reflexión sobre la práctica.  

En esta nueva etapa, el equipo busca profundizar en esa experiencia y recoger evidencia que permita comprender cómo las competencias digitales inciden en el uso pedagógico del portafolio y en la calidad del acompañamiento. 

La información obtenida servirá también para revisar aspectos de la propia práctica docente, como las orientaciones entregadas a los estudiantes, los andamiajes, las rúbricas y las estrategias utilizadas durante el proceso formativo.  

Del portafolio de una asignatura a una trayectoria formativa 

La proyección del proyecto es avanzar hacia un uso transversal del portafolio digital en las prácticas pedagógicas de la carrera y fortalecer su implementación en ambas sedes. 

La apuesta es que el portafolio permita seguir la progresión del desarrollo profesional del estudiantado, conectando las evidencias generadas en diferentes momentos de su formación y construyendo orientaciones comunes para quienes participan de su acompañamiento.  

Para Patricia Alarcón y Javiera Herrera, el apoyo de Tech4EDU ha permitido transformar una necesidad identificada en la experiencia formativa en una oportunidad para analizar la práctica, diseñar mejoras y desarrollar acciones sustentadas en evidencia.  

De esta manera, la iniciativa avanza hacia una comprensión del portafolio digital que trasciende la organización de archivos: un espacio para hacer visible el aprendizaje, conectar a quienes acompañan la práctica y favorecer la reflexión sobre el desarrollo profesional de las y los futuros docentes

La Línea de Reflexividad en los procesos de intervención constituye un eje troncal y transversal del plan de estudios de Trabajo Social, compuesto por siete asignaturas consecutivas y articulado mediante cátedra académica, inserción en centros de pasantía y acompañamiento de supervisores institucionales. 

En ese contexto, la ausencia de un sistema digital centralizado ha generado desafíos importantes para la coordinación, el seguimiento y la comunicación entre los distintos actores del proceso formativo. Antes de la propuesta, buena parte de la gestión se realizaba a través de correos electrónicos, carpetas dispersas y documentos en distintos formatos, lo que producía duplicación de solicitudes, pérdida de información y una alta carga administrativa. 

Como explica la docente, la necesidad de crear Reflexa UCEN surge al observar que la información se encontraba distribuida en “carpetas drive, correos, etc.”, lo que dificultaba comprender de manera integral la labor de coordinación.  

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